Acueducto de Querétaro y Ingeniería Colonial
El Acueducto de Querétaro es una obra maestra de la ingeniería del siglo XVIII, construido entre 1726 y 1735 para abastecer de agua fresca a la ciudad. Con 74 arcos de cantera rosa que se extienden por casi 6 kilómetros, es uno de los acueductos más largos y ornamentados de México. Cada arco es único, con variaciones arquitectónicas que muestran la habilidad de los constructores coloniales.
Pasea bajo los arcos que llegan a 30 metros de altura. Algunos arcos tienen iglesias o capillas pequeñas integradas en su estructura. El acueducto fue financiado por la riqueza de las minas de plata cercanas y marcó el apogeo de Querétaro como centro minero.